Justo era domingo de resurrección y el hincha lo entendía así. Era momento de revivir después de la goleada en el Cusco y era necesario transmitirlo al equipo con su aliento.
Pero antes de pasar a la tribuna para realizar nuestro trabajo, nos asomamos por los camarines y pudimos observar a los jugadores suplentes peloteando y divirtiéndose con el balón.
Desde tempranas horas los feligreses celestes acudían al templo santo cargados de ilusión. Las tribunas iban recibiendo a grandes y chicos, de a pocos se encendían las voces con los cánticos hacia la gloriosa celeste.
Y bueno lo que se esta haciendo costumbre, los muchachos del grupo “DUDO”, poniendo el toque musical y buen ambiente a nuestro templo (aunque no eran “villancicos”, estaban agradables al oído en un domingo de resurrección).
Tras algunos minutos de retrazo en campo santo y a lo lejos podemos ver camisetas de color Celeste viniendo con relativa calma hacia el túnel para las arengas y el posterior salto al verde.
Sale el equipo, en medio de aplausos y algunos pirulines sueltos al viento por los hinchas entusiastas, buen marco de público con el corazón pintado de celeste.
Al comienzo del partido, Cristal ponía de manifiesto su localía encimando a un Ancash aguerrido y que seria un hueso duro de roer.
Las arremetidas por los lados era la premisa del equipo celeste que buscaba vencer el arco de Vegas. Si en algo se equivocó Oblitas, fue en alinear a 2 jugadores de la mismas características cómo Xímenez y Cominges; nos parece que el “ciego” debe dar más oportunidades a Tejada (de gran actuación en Trujillo), y al mismo Daniel Sánchez, que le dan otra tónica al ataque. Son jóvenes rápidos y sobre todo celestes de corazón sobre todas las cosas. Vamos “ciego” anímese por ellos.

La gente de la popular con su empuje continúo durante la parte inicial del encuentro.
En el entretiempo la gente se abalanzó en la cafetería, monedas en mano pidiendo una gaseosa para calmar la sed y por allí algún pan con un poco de pollo y cremas.
Algunos más tranquilos esperando la segunda mitad para poder apreciar los goles.
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